Creemos firmemente que la Palabra de Dios no pierde su esencia ni su poder divino al ser traducida a otros idiomas.
Cada grupo étnico necesita la Biblia en el idioma de su corazón para poder entender y cumplir con el mandato de la Gran Comisión.
Entendemos que traducir las Escrituras exige una devoción ferviente y una obediencia incondicional a Dios.
Nos regimos por altos estándares personales de carácter cristiano y santidad, y empleamos metodologías que preservan fielmente la Palabra de Dios.
Reconocemos la necesidad de colaboración con las iglesias locales para cumplir con eficacia el mandato de la Gran Comisión.
Nos asociamos con ministerios y hermanos de todo el mundo como iguales en la familia de Dios, cooperando en tareas específicas sin comprometer jamás la verdad del Evangelio.
Confiamos absolutamente en Dios para cada área del ministerio, uniendo el esfuerzo humano con el poder divino a través de una comunicación fiel con Él.r jamás la verdad del Evangelio.
Creemos que los sesenta y seis libros del Antiguo y Nuevo Testamentos son verbalmente inspirados por Dios, sin error en sus escritos originales, y que son la autoridad suprema y final de fe y vida.
Creemos en un Dios que existe eternamente en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo,
iguales en esencia, y a la vez distintos en personalidad y función.
Creemos que Jesucristo es el eterno Hijo de Dios y que fue concebido del Espíritu Santo, que
nació de la virgen María, y que es verdadero Dios y verdadero hombre.
Creemos en la resurrección del cuerpo crucificado de nuestro Señor, en su ascensión al cielo, y
en su presente vida allí como Sumo Sacerdote y Abogado.
Creemos que el Espíritu Santo es el agente del nuevo nacimiento mediante convicción y
regeneración, y que en el momento de la conversión Él sella a cada creyente, mora en él y lo
bautiza en el Cuerpo de Cristo.
Creemos que el hombre fue creado a imagen de Dios, que pecó y por lo tanto incurrió no solo
en muerte física, sino también espiritual (que es la separación de Dios), y que todos los seres
humanos nacen con una naturaleza pecaminosa y son pecadores en pensamiento, palabra y
obra.
Creemos que el Señor Jesucristo murió como sacrificio sustitutivo por todos los hombres.
Creemos que todos los que reciben al Señor Jesucristo únicamente por la fe, aparte de cualquier
obra humana, nacen de nuevo del Espíritu Santo y por ello llegan a ser hijos de Dios.
Creemos en el regreso personal de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
Creemos en la resurrección corporal de los justos e injustos, la eterna bendición de los salvos,
y el castigo eterno de los perdidos.
Creemos que la iglesia, la cual es el cuerpo de Cristo, es el organismo espiritual que consiste en
todos los creyentes que han nacido de nuevo y que la iglesia local es la agencia mediante la cual
Dios ha escogido realizar su obra en el mundo.
BILAM es la extensión para las Américas y el Caribe de Bibles International, la Sociedad Bíblica de Baptist Mid-Missions. En cumplimiento de nuestra gran comisión, nos alineamos por completo a la Declaración de Política de Traducción oficial de la misión, un estándar que asegura que cada texto sagrado sea preservado con absoluta integridad teológica.
El avance de corrientes modernas que diluyen o alteran el texto bíblico por presiones culturales nos obliga a mantener una postura firme. BILAM Américas se adhiere formalmente a la Declaración de Arlington, el estándar internacional que defiende la inerrancia y la preservación de los términos sagrados en cada idioma del mundo.